Originalmente este post lo escribí entre los Newsletters de Enero y Febrero de 2016, y tuvo muy buena respuesta. Es por eso que me pareció pertinente ponerlo hoy aquí. Escribe tus opiniones en comentarios.

Seas o no un fan del ritual convencional de Año Nuevo
 (i.e. participes del brindis, las uvas y los abrazos, o estés en tu cama a las 10pm el 31) estarás de acuerdo que reconocer las transiciones es importante y yo pienso que son excelentes oportunidades para reflexionar y crecer.

Así es que te propongo una práctica sencilla que empecé hace unos años en Año Nuevo, toma una hora en un lugar tranquilo y responde a dos preguntas:

1. ¿De qué me siento agradecido?

2. ¿Qué me entusiasma pensar en hacer este año?

Este pequeño ritual me ayuda a celebrar y apreciar mi vida como es hoy, que estoy convencido que es el principal promotor de felicidad. También dirige mi visión hacia adelante, hacia la vida que quiero crear y el mundo al que quiero contribuir.

Este año estoy agradecido por mi familia (directa y extendida), por mi trabajo, que amo hacer y quiero profundamente, y por el impacto que tiene en la comunidad (coaches, atletas y sus familias). Espero con ansia estudiar y aprender mucho, pasar un par de certificaciones que quiero hacer, programar mejor y a más atletas, quiero seguir entrenando duro, contribuir a mejorar la comunidad de CrossFit en nuestro país y seguir expandiendo Cygnus al ofrecer un servicio excelente.

¿Tú de qué estás agradecido? ¿Qué planes te mueven para este año? Compártelos.

El próximo mes hablamos de lo que nos motiva a hacer esto, por que lo he pensado mucho y algunas ideas han cambiado. Por ahora, ven, te esperamos en Cygnus, entrena duro, ponte metas para este año, vive sano, sé muy feliz.

_______ (febrero) __________

Va una confesión (y un texto un poco largo, una disculpa)... desde chico yo siempre fui 'gordito' - a la fecha así me apodan mis hermanos :) y desde que me acuerdo siempre tuve un número en mi cabeza que quería que apareciera en la báscula. Pasaron muchas 'dietas', muchos años de gimnasia olímpica, muchas mañanas de salir a correr, después atletismo, triatlones, más dietas, gimnasio, apareció CrossFit, la Zona, Spartan Race, Paleo....

Las motivaciones siempre han sido muchas en el camino: El miedo a ser gordo, las preocupaciones de salud, el triatlón debajo de 'tantos' minutos, encajar en la 'norma' social, un sentido de orgullo personal, el clean de 'tantas' libras,  'tantas o cuantas' chest-to-bar pull ups, el muscle up....

Y estas motivaciones moldearon siempre mi comportamiento. Comer 'bien' para alcanzar el peso ideal, despertarme siempre a las 6:30am para un día ver 'Rx' a lado de mi nombre en el pizarrón, siempre conducido por un miedo debilitante de que 'nunca sería mejor'.

Hace un par de años, durante un Open - no me acuerdo en cual workout - un pensamiento nació en mi sub-consciente: "Qué tal si siempre he visto todo desde un punto de vista equivocado?"

La motivación fundamental de todo esto - bajar de peso, los retos físicos, comer sano - siempre ha sido que quiero ser la mejor versión de mi mismo. Feliz, sano, fuerte, atractivo. Pero esa motivación la traducía yo mal en medidas externas que separaban lo que quería ser, de lo que estaba haciendo. Y se me ocurrió hacer algo diferente, por primera vez en tres décadas, qué tal si no me ponía ninguna meta específica, ni pesar 'tantos' kilos, ni tener 'tal %' de grasa corporal, ni levantar 'tantas libras'... qué tal si mejor me comportaba como la mejor versión de mi mismo. Y así me convertiría en él.

La mejor versión de mi mismo come sano, se duerme temprano, entrena duro, sonríe mucho. No se preocupa por lo que diga la báscula o la cinta métrica. En lugar de sentirse intimidado por los demás atletas del box - más fuertes, más jóvenes, más grandes, más rápidos - la mejor versión de mi mismo los admira, y se acuerda de recordarles que quieren ser la mejor version de sí mismos.

Por último, la mejor versión de mi mismo, sabe que no tiene que comer sano, o dormir mucho, o meditar o hacer yoga o levantar pesado. No hay un 'asiento contable' para el comportamiento ejemplar para recibir una recompensa después. No hay oportunidades para ganarse une medalla metafórica. 

El comer sano, entrenar duro, meditar, levantar pesado, movilizar, dormir bien, son la recompensa. Son la medalla. La mejor versión de mi mismo felizmente se duerme temprano, se despierta contento, come paleo, entrena duro - e inteligente (...a veces) - levanta pesado, se acuerda de sonreír, divertirse y jugar un poco todos los días, quiere mucho, levanta la mirada, camina erguido, alza la voz, canta cuando entrena, inventa recetas....

No por que lo tenga que hacer. Por que quiere hacerlo. Esa es la diferencia. Por que soy yo, la mejor versión de yo.

Ahora que empieza el Open y que, como todos los años, nos reunimos como comunidad para apoyarnos, entusiasmarnos y divertirnos durante cinco semanas, lo veo - sí como una oportunidad para medirme, checar mis debilidades y ver cómo voy en mi camino del fitness- más aún como una temporada para compartir con la gente que quiero y con quien comparto objetivos y motivaciones similares, y disfrutar sus logros.