Encuentro un sentido profundo a mi trabajo como Coach. Fortalecer el cuerpo y mente es solo el comienzo de un camino de autodescubrimiento. Hace 10 años -antes de poder apreciarlo o saber lo que estaba haciendo- comencé mi carrera como Coach, enseñando herramientas con la finalidad de ayudar a alguien a lograr algo. Diez años atrás no hubiese pensado que seguiría haciendo lo mismo hoy; y es que le encontré un valor personal a lo que me sigue enseñando todos los días. Desorganizadamente, comparto algo de lo que he aprendido:

El motivo es más importante que el conocimiento. La razón por la cual decidimos ser Coaches.

Un Coach entiende que hay algo mucho más importante que el conocimiento. Un interés vivo, genuino y desapegado por querer ayudar a las personas que cruzan nuestro camino. Se manifiesta como pasión y dedicación que el Coach comparte al enseñar y así se contagia el mensaje que busca compartir. Cómo se comparte el mensaje es tan importante como el mensaje en sí. Sin interés por los demás, uno no puede ser Coach. Esto es de mayor importancia que cualquier curso, certificación o experiencia acumulada que uno pueda tener.

Mis experiencias fuera del gimnasio han sido clave importante de lo que comparto y cómo lo comparto hoy en día con mis atletas. Lo que aprendo afuera lo enseño adentro.

Ser consciente de que sé menos de lo que creo saber es algo que me mantiene explorando y creciendo. Sé que tengo algo que aprender de cada uno de los Coaches y atletas con los que trabajo. Es mi trabajo descubrirlo. Esta sigue siendo mi clave para cambiar y crecer.

Periódicamente reflexionar, comprender y compartir el valor que tiene mi trabajo para mí y para otros es importante.

“Mente sana en cuerpo sano” Juvenal, Satire X. El valor de un cuerpo saludable es inmenso. Es un principal pilar a un camino de autoconocimiento y es mi pasión explorar más allá de éste y guiar a mis atletas a hacer lo mismo. Uno debe escarbar y encontrar mayor sentido. A llegar al espíritu, al arte, a atreverse a explorar otros intereses y conocerse mejor en el proceso.

En los últimos 5 años he cambiado trabajos, países, hábitos y formas de pensar. Todo cambia. La semilla deja de ser semilla para convertirse en flor. La vida se encuentra en constante movimiento - movimiento es vida-, muchas veces cambios nos incomodan o dan miedo, pero es parte de estar vivos.

Cambiar todo de la noche a la mañana es algo imposible. Pequeños cambios constantes es la clave.

Como Coach guío unos 20 atletas personalizados y veo más atletas que practican CrossFit. Ser Coach implica tener una relación con cada una de las personas que trabajo. Cada relación toma trabajo, cada una es distinta, unas más intensas que otras, unas más sencillas que otras, pero todas implican esfuerzo continuo de guiarlas. De todas aprendo.

- Santiago Arrieta.
 

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