¿QUÉ HIZO CROSSFIT POR MI?

Cuatro años sin mover tu humanidad de un escritorio y un día se te ocurre: ¨voy a hacer CrossFit”

Te envalentonas, escribes porque vas a poder… entonces cuando llega la hora de visitar Cygnus te empieza a invadir el terror “Really? ¿Cómo se te ocurre? La próxima vas a querer tirarte en paracaídas del Angel de la Independencia? ¡Obvio no vas a poder!” Estás tan fuera de estado que no recuerdas lo que es, no tienes tiempo y tienes mil presiones en el trabajo y tus obligaciones familiares: NO VAS APODER. Todos tenemos ese enemigo interior que nos impide avanzar. Eso sí, no vas sola, convenciste a tu amiga,  Mel va contigo acompañada de las mismas sensaciones… ¿Somos tantos los que sufrimos estos diálogo internos?

Pero ya tienes cita así que tomas aire y vas… tú y Mel te recibe Iñaki lleno de pasión, energía y optimismo,  hasta llegas a pensar que puedes y cuando le confiesas que tienes miedo de no poder te dice: ¨Cualquiera puede hacer CrossFit, pero CrossFit no es para cualquiera¨. ¨Anímate y prueba, cuando te pique un bichito llamado endorfinas no lo dejarás.” Y sales con Mel llenas de convicción y entusiasmo… Claro… todavía no empezaron…

Gracias a la paciencia de Namy pasas el Bootcamp, lo sobrevives y miras la clase como si fuera una meta inalcanzable… pero luego de dos semanas ocurre: todos los temores al calendario se cumplen y te toca ¨tu primera clase¨ con los que sí pueden. Luego sobrevives a Helen, a Fran y a otras brujas cuyo nombre no aprendí (escalados claro) pero sobrevives… llegas último y tus compañeros que ya casi podrían haberse duchado en lo que tu terminas te alientan porque en Crossfit no se alienta al que gana, se alienta al compañero. Así van transcurriendo las semanas mientras regresas arrastrándote cual oruga hasta llegar a la ducha y cuentas tus días de entrenamiento como preso. Lo mismo le pasa a Mel, pero que bueno que está porque te das ánimos mutuamente para madrugar, para seguir, para dar el 100%…

Pero, a tu ritmo, vas aprendiendo de técnicas, de compañerismo y de tu cuerpo.  Primero tus coaches fueron Alex e Iñaki luego te cambiaste a las 6 AM porque podías, podías levantarte más temprano ahora que puedes lo que quieres, entonces tus coaches fueron Juan, Pau, Nancy e Itzik te ayudaron mil veces con lo mismo y con otras cosas aunque te equivocaras siempre, porque tu cerebro y tu cuerpo no se entendían, y hasta los coaches que no están en tu horario como Santi y Raphael te ayudan sin cansancio. Todos y cada uno de los coaches te siguieron enseñando sin aburrirse, sin fastidiarse y siempre te retaron a ir por más. Y siempre estuvo Angel para recibirte con la sonrisa y el optimismo más grandes del mundo y animarte mientras vas del toldo a la caseta.

¿Qué pasa a los pocos meses? Sientes que te empiezas a conectar y tu cuerpo empieza a responder, paso a paso sientes que puedes lo que ayer no, te sientes mejor mientras entrenas y fuera estás más feliz, optimista… ¿Le llamamos efecto endorfina?

Luego te dicen que Iñaki te puede ayudar como coach para mejorar muchos aspectos de tu vida y coordinas tu primera consulta, entonces los efectos se potencian, tus progresos se hacen notables y hasta el espejo es más amable contigo.

A esas alturas ya aprendiste muchas cosas, desarrollaste un nivel de enterocepción que no conocías, te sientes mejor que a los veinte (porque me olvidaba… ya vas por los cuarenta y uno).

Al año, todos estos cambios que no se trataron nunca de ¨empiezo el gym el lunes¨ impactaron de tal forma que no te imaginas tu vida sin el CrossFit, porque se convirtió en uno de tus mejores amigos. Ya eres un poco fanática y haces drops ins hasta en vacaciones y viajes de trabajo, entonces también está Iñaki y te conecta con Revolver en Cancún en donde tuviste una experiencia increíble y te hicieron sentir como en casa. Luego te toca offsite del equipo laboral en Cuernavaca y también Iñaki te ayuda, terminas en Urban Fitness, pero claro, como ya quieres compartir esta alegría con todo el mundo terminas jalando a cuatro compañeros de tu trabajo (entre los cuales está tu jefe) y en Urban los reciben como amigos… salen odiándote y luego de su ducha el odio pasa y se los ve contentos… y uno o dos de ellos toman luego la iniciativa de empezar con actividades… Lo bueno, es mejor cuando se comparte ¿verdad?

En el entretanto hablas todo el tiempo de CrossFit, quieres convencer a todo el mundo de que intente… Te convertiste en un mormón del CrossFit… Tus amigos te apoyan, Emi se convirtió en tu conciencia, Lalo, tu mejor amigo, pregunta a diario si fuiste, ¿será porque no ir te pone de mal humor? :-/ y Tomi, tu sobrino, pregunta por tus avances… Porque quienes te quieren ven lo bien que te hace…

Y cuando vas cumpliendo tu primer año y un mes? Todavía andas con rueditas en la bici y quizás siempre tengas que escalar algunos ejercicios, pero lo importante es sentirte como nunca, saber que cada día subes un punto a la Versión Beta de ti con la que empezaste y, por sobre todas las cosas, a no escuchar a tu enemigo interno…

Así como te tienes confianza y te pudiste realizar en otros ámbitos de tu vida, también puedes aquí… sólo ten confianza en tu cuerpo, disciplina y constancia…

¿Qué viene ahora? Darle lata a Omar a ver si te ayuda a mejorar tu capacidad aeróbica y llegar a tu meta del año: correr una Spartan Race, la más tiny de todas… pero si llegas ya lo lograste…

¿Qué hicieron el CrossFit y Cygnus por mí? Potenciaron mis capacidades internas, mi fuerza de voluntad, mi estado físico y aunque suene cliché, me cambiaron la vida… para mejor, siempre para mejor…

¿Qué es el CrossFit para mí? Es una utopía… Y acá le robo un texto a Eduardo Galeano para que haya algo de calidad para leer en este palabrerío:

La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar. - Eduardo Galeano -

Si no empezaste, no esperes al lunes ni dudes de ti mismo… No te abstengas de algo que se puede convertir en una pasión y fuente de bienestar…

Si recién empezaste y estás en la etapa de morir luego de las clases… Si yo pude tú puedes…

Si ya empezaste seguro eres mejor que yo y si eres mi compañero me echas porras con lo que me cuesta… y por eso mil gracias!!

Si eres Mel, Emi, Lalo o Tomy… Gracias por apoyarme, gracias por ser parte de mi vida.

Si eres Angel, inspiras optimismo y alegría a todos los que llegamos… Cygnus no sería lo mismo sin tí

Y si eres Coach… simplemente no hay forma de agradecer lo que haces por nosotros y las vidas que cambias. Por eso: MILLONES DE GRACIAS Y FELICIDADES!!!

 

Flor.

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